Así es como puedes montar un motor de moto en menos de 8 minutos

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Montar un motor de moto se puede hacer en 8 minutos
Gama MITT 2024

Montar un motor de moto no ha sido nunca una operación excesivamente sencilla, pero como todo en la vida, si te dedicas a hacerlo una y otra vez acabarás siendo tan experto en ello que podrás hacerlo con los ojos cerrados. Eso es precisamente lo que se puede comprobar en este video, en el que los operarios de una cadena de montaje ensamblan el motor en sólo unos minutos.

Si te gusta la mecánica, o si eres una persona curiosa en general, no puedes perderte este video. En él verás como montar un motor de moto ensamblando todos sus componentes puede hacerse en mucho menos tiempo de lo que piensas. Cierto es que se trata de un motor pequeño y sencillo, pero la velocidad con la que los operarios de la línea lo montan todo es digna de admiración.

Lo primero que se puede ver es como el primer trabajador se encarga de poner el cigüeñal con su biela y su pistón y la rudimentaria caja de cambios, colocando tanto el eje primario como el secundario en su alojamiento, incluidas ya las horquillas y el selector, para posteriormente cerrar la caja acoplando la otra mitad del bloque del motor.

Montar un motor de moto puede ser un infierno o una operación rápida y sencilla

En la segunda estación de la línea de montaje se hacen operaciones más sencillas, como la de poner el retén al eje de salida de la caja de cambios y tras ello, el piñón de ataque que acabará tirando de la cadena para que la moto se mueva una vez terminado el trabajo. Además, se colocan otros elementos como los muelles para que el selector del cambio trabaje de manera correcta.

Tras ello, llega el momento de acoplar el volante de inercia y otros elementos como pequeñas juntas, grapas y sujeciones. Lo cierto es que en ningún momento parece que haya un gran control de calidad en el proceso, pero no deja de ser curioso el ver cómo los operarios son capaces de hacer su trabajo con pocas herramientas… y poco cuidado.

La colocación de la culata es otro buen ejemplo de ello, con sus rudimentarias juntas y con un buen chorro de aceite para lubricar el pistón para que pase sin problemas por el cilindro. La cadena de distribución y la parte superior del motor son las siguientes partes en ser colocadas, tomando ya forma el conjunto.

Como no podía ser de otra manera, el motor necesita su parte eléctrica, cuyos componentes los monta un nuevo operario. Aunque no parece un proceso complicado, siempre es importante para que el motor llegue a funcionar sin problemas. Posteriormente, tras colocarse la tapa del encendido, el propulsor pasa por unas nuevas manos.

Por último, llega una de las cosas más sencillas pero no por ello menos importantes: llenar el cárter del aceite necesario para que los componentes no se gripen. ¿La forma de hacerlo? ¡Con una jarra de plástico y a ojo! Eso sí, no hay problema porque tras ello dos operarios prueban el motor con sus propias manos en un rudimentario “banco de pruebas”. La duda tras ello está en saber cuánto tiempo aguantará ese motor funcionando sin explotar. ¡Todo un espectáculo!