¿En qué se diferencian la Kawasaki Ninja ZX-4R y la Ninja 500?

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Kawasaki Ninja ZX-4R
Kawasaki Ninja ZX-4R_1_
Gama MITT 2024

Las Kawasaki Ninja ZX-4R y Ninja 500 son dos de las motos más aclamadas en los últimos tiempos de la marca japonesa. Ambas destacan por su espíritu deportivo, pero también por sus personalidades y aptitudes distintas. Con este análisis te queremos ayudar a discernir cuál de estos dos modelos podría ajustarse mejor a tus necesidades y estilo de conducción.

De primeras la silueta y la estética de ambas es claramente deportiva. Visualmente hablando, las diferencias existen, aunque no son tan profundas como en otros apartados. Pero si nos adentramos más en los detalles técnicos y sus prestaciones, es ahí donde vemos que poco tienen que ver entre ellas.

La ZX-4R monta un motor de cuatro cilindros en línea de 399 c.c. que entrega una potencia cercana a los 80 CV. Su ligereza y su destacable relación peso/potencia la convierten en una auténtica deportiva, capaz de ofrecer una aceleración digna de la familia a la que pertenece. Si buscas una experiencia excitante de conducción, la ZX-4R seguramente sea una buena elección.

La Kawasaki Ninja ZX-4R es mucho más radical y exigente

En cambio, la Ninja 500 se decanta por un motor bicilíndrico en paralelo de 498 c.c. que entrega 47 CV con un comportamiento más dócil y controlable. Esta configuración la convierte en una moto ideal para principiantes o para aquellos que buscan una conducción más relajada y predecible. Su entrega de potencia suave y lineal es ideal para viajes más largos o para moverte por la ciudad sin sacrificar ni un gramo de comodidad.

En cuanto a la parte ciclo, la ZX-4R está construida sobre un chasis multitubular fabricado en acero de alta tensión, reconocido por su ligereza y rigidez. Esta base se complementa con una horquilla invertida Showa SFF-BP y un monoamortiguador trasero horizontal con bieletas, un conjunto que se traduce en un manejo ágil y preciso y una gran estabilidad en las curvas.

El material y el tipo de chasis de la Ninja 500 es el mismo, aunque las dimensiones y geometrías varían, otorgando una ergonomía acorde a la conducción más relajada de la que hablábamos antes. La horquilla telescópica convencional y el monoamortiguador trasero ofrecen una experiencia de conducción cómoda y suave, ideal para usarla a diario.

La ZX-4R viene equipada con una serie de elementos tecnológicos que la posicionan a la vanguardia dentro de su segmento. El control de tracción permite disfrutarla con mayor seguridad, mientras que el cambio rápido bidireccional KQS te brinda la posibilidad de subir y bajar de marcha sin embrague, todo ello enfocado a ofrecer el mejor rendimiento en pista. Además, el embrague antirrebote evita bloqueos indeseados de la rueda trasera al reducir de marcha y el panel de instrumentos TFT a color ofrece información completa y detallada sobre el estado de la moto.

La Kawasaki Ninja 500, si bien no cuenta con el mismo nivel de tecnología de vanguardia que la ZX-4R, ofrece un equipamiento práctico y funcional para el día a día. El ABS de serie brinda una gran seguridad en frenadas bruscas, además el compartimento bajo el asiento permite llevar pequeños objetos esenciales para los desplazamientos.

La ZX-4R, debido a su avanzada tecnología y su enfoque en el rendimiento, tiene un precio de 9.450 €. Por otro lado, la Ninja 500 se presenta como una opción más accesible, con un precio cercano a los 6.750 €. Como siempre, la elección entre estas dos deportivas de gama media de la firma nipona, dependerá de tus necesidades y prioridades como usuario.