¿Una moto con motor de reacción? Lo último de Crazy Rocketman

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Si te gustan las motos, muy posiblemente te gusten también los aviones o al menos las altas velocidades que son capaces de conseguir gracias a sus potentes motores. Si ese es tu caso, estamos seguros de que también te va a gustar esta locura de moto con motor de reacción, la última creación del temerario Crazy Rocketman. Cuando se unen el ingenio con las ganas de jugarse el tipo el resultado no puede ser otro…

Y es que, por muy impensable que sea para el 99,9% de la población mundial, unir el concepto de motor de reacción con el concepto de moto de tres ruedas es algo inmejorable para nuestro protagonista. Lo cierto es que no es la primera vez que Crazy Rocketman decide combinar un motor de estas características con un vehículo convencional, como puede tener claro cualquiera que se pase por su canal de Youtube.

Lo que sí es novedoso para nuestro protagonista es subirse a su moto con motor de reacción, que es capaz de alcanzar los 112 kilómetros por hora nada más y nada menos. Esa velocidad puede no parecer muy elevada si la comparamos con la que es capaz de alcanzar más de una moto actual, pero si tenemos en cuenta que el invento consta de unos cuantos tubos soldados, tres ruedas pequeñas, dos motores de reacción unidos, una bombona de combustible y una chapa que lo cubre todo en la que está adherido un pequeño sillín la cosa cambia bastante.

La parte buena de este diseño, además de sentirse más cerca de ser Neil Armstrong, es que viendo como se ponen al rojo vivo los elementos del motor hay una cosa segura y es que ya se tiene que dar mal para pasar frío mientras se pilota el artefacto. La parte mala es que no parece muy buena idea hacerlo en verano… y menos yendo en manga corta como lo hace Robert Maddox. En cualquier caso, además de ser un valiente nuestro protagonista es todo un pionero de la ingeniería.

La verdad es que seguro que subirse a esta moto con motor de reacción es una de las cosas más divertidas que se pueden hacer. Al menos igual de divertido que ver la cara del operario de la ITV cuando llegases a la fila para que la homologasen…