Prueba Kawasaki KX450 2020: la bestia verde

  • Motor 95% 95%
  • Suspensiones 90% 90%
  • Chasis 90% 90%
  • Frenos 90% 90%
  • Acabados 85% 85%
  • Estética 80% 80%
Poniendo como premisa que siempre nos gusta montar en moto, sea cual sea, siempre aparece a lo largo de la vida alguna moto que es capaz de hacer que lo dejemos todo para ir corriendo a montarnos en ella. Pues bien, si hubiese que elegir una moto que cumpla esta característica, la Kawasaki KX450 2020 sería una de las más firmes candidatas. La moto de la firma verde para todos los amantes del motocross ya ha llegado a nuestras manos en su versión más evolucionada y en Moteo hemos podido comprobar de primerísima mano a lo largo de varias sesiones en pista todas sus cualidades. ¿El resultado de pasar unos días con una bestia como la KX450? Con una palabra basta: DIVERSIÓN.

Lo primero que tenemos que tener en cuenta es que la nueva Kawasaki KX450 2020 comparte la gran mayoría de sus componentes y ADN con la versión del 2019, a la cual se le han añadido algunos cambios centrados en la estética. Esto responde ni más ni menos que al gran trabajo que hicieron en Kawasaki para traernos la versión 2019, una moto que mejoraba notablemente a su predecesora y que hacía que muchos de los prejuicios que pesaban sobre la reina del offroad de la marca de Akashi desaparecieran de un plumazo.

Lo segundo que hay que tener en cuenta antes de meterse en un circuito-nosotros lo hicimos en el siempre espectacular trazado de San Martín de la Vega- con la KX450 es que no es una moto que pueda ser exprimida al máximo por cualquiera. Como todas las motos de la categoría MXGP, la KX450 es una moto muy exigente en cuanto al pilotaje y sobre todo, en cuanto a la preparación física del piloto. Porque no nos olvidemos de esto, la KX450, como todas las motos de la gama KX de Kawasaki, es una moto de carreras. Eso no implica que cualquier piloto con un nivel de pilotaje medio no pueda pasar uno de los mejores días de su vida en los circuitos sobre ella, significa simplemente que no será capaz de sacar el 100% de esta moto. Aunque claro, teniendo en cuenta el gran nivel de la KX450 2020, con sacar de ella un 60% la diversión y la adrenalina están más que aseguradas.

A diferencia de su hermana pequeña, la KX250 2020, la KX450 2020 sí equipa motor de arranque eléctrico

Una vez hechas las aclaraciones y sabiendo a qué nos enfrentamos, es hora de arrancar el potente motor monocilíndrico de la KX450. Para ello, basta con pulsar el botón del arranque eléctrico, que funciona a la perfección y que nos ahorra el tener que estar dándole patadas a la palanca de arranque. Una vez cumplido ese trámite, que en caso de caída puede suponer la diferencia entre perder mucho tiempo o volver a estar en marcha en pocos segundos, todo lo que queda por delante es disfrutar.

Con su renovación en 2019, el motor de la KX450 se situó como uno de los mejores de la categoría. Lo cierto es que su potencia se siente en cualquier régimen de giro, ya sea abriendo gas a bajas revoluciones o llevándola al límite. La moto empuja mucho sea cual sea la situación, haciendo que las salidas de las curvas se puedan hacer muy rápido tanto en virajes cerrados y lentos como en curvas más amplias y rápidas. Sin embargo, esa potencia bruta es bastante dosificable y bajo nuestro punto de vista, sencilla de controlar.

En nuestra prueba, el agarre del suelo dejaba bastante que desear por la extrema sequía. Aun así, aunque la KX450 tendiese a derrapar del tren trasero en cuanto insinuábamos con abrir gas, estas derrapadas eran elásticas y muy controlables, transmitiendo una sensación de control en todo momento. Todo esto además teniendo en cuenta un detalle muy importante: la KX450 2020 llevaba instalada la curva de potencia más agresiva de las que vienen disponibles. Hay que destacar en este aspecto que ese cambio de mapas no es del todo sencillo, ya que hay que hacer un cambio de plugs que van alojados en el lateral de la pipa de dirección. Con ello, se imposibilita cambiar de mapas una vez en marcha, algo que sería muy positivo.

Una moto equilibrada y fácil de exprimir

Que el motor sea tan aprovechable beneficia también al cambio de marchas, ya que en muchas ocasiones podemos ahorrarnos algún cambio. Como es habitual, el cambio de la Kawasaki KX450 2020 cuenta con cinco marchas, echándose en falta tal vez un poco más de suavidad en la palanca de cambio. Aun así, la caja de cambios funciona de manera correcta.

Si nos fijamos en el apartado de los frenos, la Kawasaki trabaja de manera muy satisfactoria. En el tren delantero, el conjunto del disco de 270 milímetros semiflotante lobulado con la pinza de doble pistón aporta una frenada con la potencia más que suficiente. El tacto de la bomba es firme pero muy dosificable, permitiendo un control de la frenada muy equilibrado. Por su parte, el tren trasero tiene un funcionamiento correcto. Como en la mayor parte de las motos de offroad, con pisar levemente es fácil bloquear la rueda trasera, algo que habla claro de su mordida.

Uno de los puntos que mejoró sustancialmente el año pasado y que en Kawasaki han mantenido para la versión 2020 es la posición de pilotaje. El manillar tiene una buena colocación y, en conjunto con las estriberas, nos permite llevar una postura cómoda y efectiva tanto sentado como de pie. El asiento y los laterales de la moto ayudan mucho a mantener esta ergonomía, dando la impresión de que la moto es más estrecha y pequeña de lo que en realidad es.

Las otras grandes responsables de ese pilotaje cómodo y efectivo son las suspensiones, compuestas por la horquilla con triple cámara de aire y función separada y el amortiguador trasero Uni Track. Siendo ambos totalmente ajustables, permiten que la moto absorba perfectamente los baches y que a la vez sea estable y precisa en las curvas cerradas y abiertas. Por otra parte, trabajan de manera muy positiva en los saltos, incluso cayendo en plano. De esta manera, permite un pilotaje más experimentado y también permite un gran control de la moto en casos de pilotajes menos guiados por los grandes saltos.

El bastidor y las suspensiones funcionan de manera muy positiva, permitiendo un pilotaje suave

De la mano de las suspensiones, el bastidor de aluminio, que fue aligerado y rediseñado, trabaja a la perfección. La moto es capaz de girar muy bien y también mantiene la estabilidad en los cambios de direcciones, dando una sensación de ligereza que transmite mucha confianza y que permite ir a buscar el límite. Con un poco de experiencia sobre ella, la KX450 es una moto que se defiende muy bien en esa fina línea que bordea el límite de agarre, permitiendo alcanzarlo y salir de él sin mayores complicaciones gracias a lo que transmite sobre todo el tren delantero.

Algo común en todas las carreras es que comienzan con una salida. Y también es cierto que cuanto mejor sea esa salida, mejor se planteará la carrera. Pues bien, en ese aspecto la KX450 también funciona a la perfección. La moto japonesa cuenta con un sistema de asistencia en la salida que optimiza la tracción pero que no actúa sobre el wheelie. Con este sistema activado las salidas son muy rápidas, pero hay que destacar que estando desactivado se puede salir igualmente muy rápido gracias al buen tacto que tiene el embrague y que permite dosificar la potencia y el levantamiento del tren delantero fácilmente.

Con todo ello, la Kawasaki KX450 2020 es una moto muy equilibrada y rápida, capaz de ofrecer mucha diversión desde el primer momento. Sin lugar a dudas, una de las mejores opciones de la categoría reservada a los más valientes, ya que hay que serlo y mucho para abrir el gas a fondo mientras encaras rectas y saltos. Eso sí, lo mejor de la moto es que combina esa potencia bruta con un control muy asequible… y con un precio espectacular: 9.399 euros.

Fotos: MotoXmedia

Equipación: Casco >> Scorpion VX 16 Air

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