Consigue controlar la moto tras un caballito fallido y… ¡continúa intentándolo!

Hoy traemos uno de esos ejemplos que demuestran que ser capaz de llevar una moto no significa que sepas conducir. Tras un caballito que pudo acabar en desgracia, el piloto, lejos de desistir, continúa estirando la imprudencia.

No vamos a negar que aquí seamos fanes de un buen caballito y demás acrobacias. Pero sí que podemos afirmar que sólo nos gustan cuando lo hacen profesionales del stunt o, al menos, se llevan a cabo en sitios seguros. El protagonista de este vídeo no cumple ninguna de las dos condiciones a lomos de su KTM 250 EXC.

Mediante una GoPro, el piloto nos va enseñando lo que para él seguramente sea la mayor proeza de su vida. Algo que en parte es verdad, pues todavía no nos explicamos cómo pudo seguir en la moto sin consecuencias. En el vídeo podemos ver cómo el iluminado que dirige la moto decide que incorporarse a una carretera haciendo un caballito es una opción bastante válida. Lo cual empieza a flojear cuando pierde el control del manillar. Por suerte o por destreza, llámalo como quieras, el piloto consigue que el manillar deje de dar bandazos y continúa con su vídeo. Más aún, prosigue con sus caballitos imprudentes una vez más, empeñado en demostrar que ciertas personas no escarmientan.

Este caballito terrorífico pudo tener unas consecuencias desastrosas. El quitamiedos a la derecha del piloto, el coche que circula detrás de él,… Echa cuentas y verás que las posibilidades de que saliera bien eran escasas. Agradecemos que no hubiera nada que lamentar, pero reprochamos estas actitudes y desde aquí te recordamos que en la carretera vamos todos. Así que si eres de los que le gusta realizar acrobacias con la moto, por favor, hazlo en sitios habilitados para tal. Los demás no tenemos la culpa de tu imprudencia.