Kawasaki KX250F 2018: menos peso, más diversión

La firma japonesa continúa trabajando para mejorar la Kawasaki KX250F, la cuarto de litro que afronta 2018 con grandes cambios.

La «MX2» verde llega cargada de novedades en busca de dar un nuevo paso adelante. Sus avances técnicos hacen que la Kawasaki KX250F esté aún más cerca de sus rivales. El primer punto en el que mejora el modelo es en la horquilla delantera. En busca de una mayor efectividad se han optimizado los componentes, que juto a los ajustes en el amortiguador trasero prometen una mayor absorción.

Pero la parte ciclo no es la única mejorada, la inyección también recibe cambios. En busca de un mejor rendimiento del motor se ha modificado también el diseño en la admisión y modificado el escape. Las mejoras llegan también a la bomba de gasolina, ahora con más presión. También el ángulo de montaje del inyector ha sido modificado. En lo que respecta a la admisión, el embudo ahora es más corto.

Otra modificación llega en el árbol de levas de admisión, que se ha adelantado ligeramente en el calado de distribución. A esto se suma una menor compresión, lo que propicia una mayor potencia del motor.

Esta potencia, precisamente, aumenta también gracias al escape. Ha sido modificado y ahora es más largo y con mayor diámetro. Con ello se consigue, además del aumento de potencia, el aumento de par. Como consecuencia, se gana en la parte baja y media del cuentavueltas. Con estas modificaciones, en Kawasaki aseguran que la sensación de potencia mejora en todo el rango de revoluciones. Por si esto fuera poco, la entrega de potencia más suave y efectiva. Esto se traduce en un mayor aprovechamiento de todo el motor.

Con todas estas mejoras citadas anteriormente, la Kawasaki KX250F llega dispuesta a plantar cara a europeas y japonesas ¿lo conseguirá?