¿Dejar la moto a un amigo inexperto? ¡Error!

Dicen que la moto es como las plumas estilográficas, no hay que dejar la moto a nadie bajo ningún concepto. Algunos lo saben de antemano, otros lo aprenden por las malas…

Seguro que más de una y más de dos veces has pensado en ceder a las presiones y dejar la moto a un amigo. Ojo con eso, que no siempre acaba bien. En muchos casos quien nos lo pide es alguien sin experiencia o muy poca. Tienes que confiar mucho en esa persona para evitar problemas. Al fin y al cabo la moto es algo muy personal, nuestro capricho. También puede ser nuestro medio de transporte y en ese caso bromas las justas.

Siempre hay que dejar claro que en caso de desastre se hará cargo de los desperfecto. Eso sí, si llega ese triste momento y vuestro amigo no es de fiar os quedaréis sin amigo y con la moto “herida”.

No sabemos cómo acabó la historia del vídeo que nos acompaña y que nos ha hecho pensar en esto. De entrada se ven tantas cosas mal hechas que uno no sabe si reír o llorar. De entrada el equipamiento es inexistente a excepción del casco (a partir del tercer intento). A eso hay que sumarle que se trata de una persona inexperta a todas luces. El “colega” necesita ni más ni menos que ocho intentos hasta que consigue salir de parado.

Pero lo peor, o lo mejor según se mire, llega cuando pone la moto en marcha. Se trata de una moto de Honda CRF, con todo lo que ello conlleva. Aunque la potencia no es tan bestia como en una moto de carretera, su manera de entregarla es salvaje. Así que si al combinado sumamos potencia, más inexperiencia, el resultado no puede diferir mucho del que vemos aquí. Una caída tan surrealista como espectacular, con el amigo volando y la moto en el suelo. Por suerte no hubo que lamentar daños de importancia.

Después de esto seguro que te lo piensas dos veces antes de dejar tu moto a tu amigo ¿no?