¿Qué hacer si llega una multa de una moto vendida?

A veces puede pasar que nos llegue una multa de una moto vendida. Es una situación complicada ante la que hay que tomar las medidas lo más rápido posible. Te contamos cómo hacerlo.

Cuando se vende un vehículo comienzan una serie de trámites que pueden demorarse en el tiempo. Esto hace que puedan surgir problemas y que termine llegando alguna multa a nuestro nombre. Aunque la moto ya no esté en nuestro garaje, si seguimos constando en los registros nos llegará la multa de una moto vendida.

En ese caso lo primero que hay que hacer es mantener la calma. Todas las multas tienen un periodo de alegaciones en las cuales se pueden esgrimir los motivos. En principio lo tenemos fácil, ya que si tenemos toda la documentación podremos adjuntarla como prueba.

Hay que preparar un escrito que debe llevar el expediente sancionador como referencia. A partir de ese punto, hay que esgrimir los motivos que nos llevan a declarar nuestra inocencia. En él hay que argumentar que la moto ya no era de nuestra propiedad cuando se llevó a cabo la infracción. Igualmente hay que indicar quién es nuevo propietario. ¿La manera de demostrar todo? También es sencillo, cuando se vende o compra una moto se hace un contrato de compra-venta.

Es importante que en él se incluya la fecha y hora de la venta. Esto es muy importante, porque será la única manera de justificar que esa moto no era nuestra. Hay que adjuntar esa documentación junto con nuestras alegaciones, aunque en copia. Los originales siempre hay que guardarlos por si acaso.

El paso final es remitir todo a la entidad sancionadora, pero hacerlo siempre con correo certificado. De esta manera podremos justificar el envío y, muy importante, la fecha en el que se ha realizado el mismo.